En materia del entrenamiento en supervivencia de combate y tiro de defensa hay numerosos mitos que esperamos ir aclarando a través de esta serie de artÃculos.
En relación a las caracterÃsticas y el uso de las armas de fuego en situaciones de combate, y cómo contrarrestar la acción de un adversario o enemigo que nos pretende disparar existen numerosos mitos. Nadie parece ponerse de acuerdo en el efecto de los proyectiles, el alcance de las armas de fuego, si los revólveres son mejores que las pistolas o viceversa, si las escopetas son mejores que los fusiles de asalto o no, si la munición de punta hueca es más letal que la encamisada, etc.
Cómo todo esto tiene que ver con el entrenamiento en supervivencia hemos decidido empezar a recopilar material relacionado con este tema con el objeto de clarificar algunas cosas. No se trata de adoptar una postura a favor o en contra de las armas de fuego, o de algún tipo de arma en particular, sino un análisis basado en nuestras observaciones. Las armas existen, se quiera o no, y hay que saber lidiar con ellas.
Las armas de fuego permiten acertar a los blanco a mayor distancia que otras de diseño más antiguo; si eso es una ventaja para la sociedad o no, es algo que hay que analizar.
(Más…)
La función principal del refugio es protegernos de los peligros de medio ambiente. Un calor extremo puede producir un sÃncope o un golpe de calor; por el contrario, el exceso de frÃo produce hipotermias y congelaciones. En las zonas pantanosas nos pueden devorar los mosquitos y si nos calamos hasta los huesos mientras dormimos podemos coger una pulmonÃa, aparte de la incomodidad, la ausencia de descanso y el golpe contra nuestra moral que esto supone.
Un buen refugio, además de protegernos de los elementos anteriores, proporciona comodidad, seguridad y firmeza psicológica.
El tipo de refugio que construyamos dependerá de nuestras necesidades, del tiempo que vamos a permanecer en ese lugar y de las herramientas de las que dispongamos. Siempre deberÃamos incluir en nuestro equipaje al menos una buena navaja, un cuchillo de monte y una lámina de plástico de 2×2 metros o similar que ocupa y pesa poco y nos proporciona un techo impermeable. Si el peso no importa, también podemos incluir un hacha pequeña o un machete.
(Más…)

 |
|
Método de las sombras iguales
|
|
Se trata de una variante mas precisa del método de la punta de la sombra, pudiendo emplearse en latitudes inferiores a 66º y en cualquier época del año.
1. Plántese verticalmente en el suelo un palo o una rama, aprovechando un espacio lo bastante llano para que la sombra proyectada, que debe medir al menos 30 cm, se distinga con nitidez. Márquese la punta de la sombra con una piedra, ramita, etc. Esto debe hacerse de 5 a 10 min. antes del mediodÃa (hora solar).
2. Trácese una semicircunferencia utilizando la sombra como radio y la base del palo como centro. Para este trazado puede servir una cuerda, un cordón de zapatos o una segunda vara.
3. A medida que nos acercamos a las 12 h. (hora solar), la sombra va haciéndose más corta. Después de las 12 h., se alarga hasta cruzar el arco.
4. Trácese entre las dos marcas una lÃnea recta, que será la lÃnea Este-Oeste.
Aunque, como decÃamos, esta versión del método de la punta de la sombra resulta mas precisa que la primera, se halla sujeta a dos condiciones:
a) Debe realizarse hacia mediodÃa.
b) Para llevarla a cabo, el observador ha de vigilar la sombra y concluir la tercera etapa en el momento exacto en que la punta de la sombra alcanza el arco.
Este es un aspecto muy importante del aprendizaje de las técnicas de supervivencia. Sin práctica guiada pueden suceder dos cosas: en primer lugar, nos arriesgamos a que cuando finalmente enfrentemos una situación de emergencia no estemos totalmente preparados, o que nos demos cuenta de que nuestra preparación teórica es insuficiente.
(Más…)