¿Cómo puedes vivir en la selva si eres un turista y te pierdes? ¿cuales son las ventajas que puedes sacar para que el sol y los animales no te hagan daño? y ¿qué puedes comer para poder sobrevivir.?
Cómo nadar con pirañas de una forma segura
Pirañas. Seguramente las has visto o leÃdo de ellas en libros o quizás alguna ha aparecido en tus sueños. Pero nada puede prepararte para la terrible verdad, ellas no son tan malas como tú piensas.
En realidad, estos malvados amigos de agua fresca que habitan las riberas de los rÃos de Sudamérica y el imaginario colectivo del resto del mundo, son más temidas que temibles. Es cierto que ocasionalmente atacan a animales grandes heridos, la mayor parte del tiempo se alimentan de peces, carroña y algunas veces de las plantas de la ribera. Adicionalmente, las pirañas son tÃmidas y suelen escapar de la presencia del hombre. Los investigadores han sugerido que las pirañas se congregan en grandes grupos por protección y no como una estrategia de caza.
Supervivencia en el desierto
En el desierto debemos protegernos del sol y del calor. Otros factores importantes son las tormentas de arena y las, en ocasiones, frÃas temperaturas nocturnas. En estas condiciones debemos evitar la perdida de agua al máximo que podamos.
Se recomienda enterrarse en la arena para minimizar las pérdidas de agua y protegerse del sol. También podemos cubrirnos con una tela de paracaÃdas si disponemos de ella.
Construyendo un refugio (1ª Parte)
La función principal del refugio es protegernos de los peligros de medio ambiente. Un calor extremo puede producir un sÃncope o un golpe de calor; por el contrario, el exceso de frÃo produce hipotermias y congelaciones. En las zonas pantanosas nos pueden devorar los mosquitos y si nos calamos hasta los huesos mientras dormimos podemos coger una pulmonÃa, aparte de la incomodidad, la ausencia de descanso y el golpe contra nuestra moral que esto supone.
Un buen refugio, además de protegernos de los elementos anteriores, proporciona comodidad, seguridad y firmeza psicológica.
El tipo de refugio que construyamos dependerá de nuestras necesidades, del tiempo que vamos a permanecer en ese lugar y de las herramientas de las que dispongamos. Siempre deberÃamos incluir en nuestro equipaje al menos una buena navaja, un cuchillo de monte y una lámina de plástico de 2×2 metros o similar que ocupa y pesa poco y nos proporciona un techo impermeable. Si el peso no importa, también podemos incluir un hacha pequeña o un machete.
Orientación: método de las sombras iguales

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Se trata de una variante mas precisa del método de la punta de la sombra, pudiendo emplearse en latitudes inferiores a 66º y en cualquier época del año.
1. Plántese verticalmente en el suelo un palo o una rama, aprovechando un espacio lo bastante llano para que la sombra proyectada, que debe medir al menos 30 cm, se distinga con nitidez. Márquese la punta de la sombra con una piedra, ramita, etc. Esto debe hacerse de 5 a 10 min. antes del mediodÃa (hora solar).
2. Trácese una semicircunferencia utilizando la sombra como radio y la base del palo como centro. Para este trazado puede servir una cuerda, un cordón de zapatos o una segunda vara.
3. A medida que nos acercamos a las 12 h. (hora solar), la sombra va haciéndose más corta. Después de las 12 h., se alarga hasta cruzar el arco.
4. Trácese entre las dos marcas una lÃnea recta, que será la lÃnea Este-Oeste.
Aunque, como decÃamos, esta versión del método de la punta de la sombra resulta mas precisa que la primera, se halla sujeta a dos condiciones:
a) Debe realizarse hacia mediodÃa.
b) Para llevarla a cabo, el observador ha de vigilar la sombra y concluir la tercera etapa en el momento exacto en que la punta de la sombra alcanza el arco.

